Milán: el gran expositor urbano.

La caída del sol da paso a la noche y las luces anaranjadas abren camino en la oscuridad de la urbe transalpina. El mercurio desciende a medida que se acerca la medianoche. Con la digestión de una excelente calzone visitamos el Duomo, algo humilde por la tenue luz que recibe. En cambio los escaparates de los comercios de alrededor ganan fuerza, mucha fuerza, y cobran un sorprendente protagonismo en la noche apagada.

Parece que todo está celosamente preparado para el gran espectáculo nocturno, tenue iluminación callejera que contrasta con la luz multicolor y luminosa en los comercios. Como si de un concurso se tratase, los expositores se desparraman por el entramado urbano, unos sencillos e ingeniosos, otros ostentosos y cuidados. No hay nada al azar, todo está preparado para cautivar, para atrapar nuestra mirada consumista que en muchas ocasiones se transforma en una vista resignada.

No solo la moda con sus zapaterías, tiendas de ropa o bolsos compiten, también perfumerías, pastelerías o panaderías miman hasta el último detalle para captar la atención. Con la tranquilidad de la noche y la mágica iluminación nos quedamos observando algunos expositores, pero la noche invernal obliga a movernos.

Es una oda al perverso consumismo, pero reconozco que este crisol multicolor llamó mi atención en esta fugaz visita a la capital de Lombardía.

16012016-_DSC5903

16012016-_DSC5154 16012016-_DSC5156 16012016-_DSC5159 16012016-_DSC5148

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s